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Geminelli S.A. · Fábrica en Pérez, Santa Fe

Ambiente

Un día en la planta de reciclado

El circuito completo del descarte plástico dentro del predio de Pérez: 2.200 m², molido, lavado y fundido, y más de 1.000 toneladas reingresadas.

La planta de reciclado no queda en otro lado. Está adentro del mismo predio de Pérez donde se inyecta y se rotomoldea. Son 2.200 m². Esa falta de distancia es todo el argumento de esta nota.

El descarte no arranca en un volquete

Arranca en la línea. Lo que sobra de la inyección y del rotomoldeo tiene tres nombres concretos: la colada, la pieza fuera de especificación y el arranque de máquina, esos primeros ciclos en los que la pieza todavía no sale como tiene que salir. Los tres se separan en el puesto donde se generan.

No se acopia afuera y no se entrega a un tercero. Va directo a la planta de reciclado y el circuito cierra en el día. Tener el reciclado adentro del predio elimina el transporte del residuo, que es el eslabón que más cuesta controlar.

Por qué el desperdicio propio es la materia prima más fácil de trazar

Un plástico que llega de afuera es, al principio, una incógnita: no sabés con certeza qué polímero es, con qué estuvo en contacto ni qué aditivos trae. Hay que caracterizarlo antes de meterlo en una tanda. El descarte propio no tiene ese problema. Salió de la propia línea, de una materia prima que compró la misma empresa y en un color conocido.

Trazabilidad, acá, quiere decir literalmente eso: se puede recorrer para atrás. Es la misma exigencia que plantea la ISO 9001:2015 bajo la que está certificado el sistema de gestión —procesos documentados, registros, control de no conformidades—, aplicada al material que vuelve y no al que sale. El detalle está en Política de calidad.

Por eso, cuando una empresa dice que recicla, la primera pregunta útil no es cuánto. Es de dónde.

El recorrido, etapa por etapa

  1. Molido. El material se reduce a escama. Una pieza rígida no entra en ninguna máquina posterior: molerla es lo que la vuelve manipulable y dosificable.
  2. Lavado. La escama se lava y se acondiciona. Es la etapa que define la calidad del resultado, porque todo lo que quede adentro va a aparecer después en la pieza terminada.
  3. Fundido. Extrusión, enfriado en pileta y peletizado. De ahí sale el material recuperado, listo para volver a la línea como materia prima.

La escama se clasifica por color, y ese detalle explica algo que desde afuera parece un capricho: qué colores puede tomar un producto reciclado. No se eligen en el catálogo. Se eligen en la tanda.

[FALTA: capacidad de procesamiento de la planta —toneladas por mes—, el equipamiento (cuántos molinos, lavadoras y extrusoras) y cuántas personas trabajan ahí]

Dos corrientes, un solo circuito

Conviene decirlo con todas las letras, porque es lo que más se malinterpreta: no todo el volumen que entra a la planta es descarte propio. Una parte es post-industrial propio, el que genera nuestra producción. La otra es plástico recuperado en la región, e incluye el que llega por el intercambio de residuos plásticos por productos con ONG de Pérez.

Son dos corrientes distintas y un solo circuito. Si trabajás con residuos plásticos o representás a una organización de la zona, hay una vía de contacto específica para eso.

Las cifras, con su período

  • Planta propia de reciclado: 2.200 m², vigente.
  • Desperdicio plástico propio reprocesado: 100 %.
  • Plástico reingresado al circuito productivo: más de 1.000 toneladas entre 2023 y 2024, propias y de la región.

Un número ambiental sin período no se puede auditar, así que cada dato va con la fecha a la que corresponde y con la fuente de la que sale. La tabla completa está en Sostenibilidad. Este circuito es una de las razones por las que en 2023 el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe otorgó el Sello Verde, por resolución N.º 92/22.

[FALTA: cifra de material reingresado correspondiente a 2025 y a lo que va de 2026. La última publicable es la del período 2023–2024]

Lo que esta nota no dice

No dice qué porcentaje de material reciclado tiene cada producto. Ninguna fuente lo declara por código, y una cifra de contenido reciclado es una afirmación ambiental que hay que poder sostener artículo por artículo, no en general.

[FALTA: porcentaje de contenido reciclado por producto y quién lo respalda]

Dónde termina el circuito

En el catálogo. La Línea Eco está elaborada con materiales reciclados, se fabrica en negro y cruza varias categorías: baldes, cestos, contenedores, macetas y sillas. Está repartida dentro del catálogo, entre esas mismas categorías.

[FALTA: la lista de códigos que integran la Línea Eco. Hoy el único que lleva el nombre en el maestro es el Balde Eco 12 litros, código 8051]

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